
Personajes argentinos
Diez años sin René Favaloro
René Favaloro, el médico reconocido mundialmente por revolucionar la cirugía cardiovascular, apareció muerto en su casa.
Atormentado por las deudas de su fundación, se quitó la vida con un disparo en el corazón, hace diez años.
La fuerte crisis económica y política que vivía el país en el 2000, sumada a la deuda de casi u$s75 millones de la Fundación Favaloro, hicieron que el prestigioso galeno pidiera desesperadamente ayuda.
Envió una carta al entonces presidente Fernando de la Rúa, describió la desigual lucha que lo enfrentaba a una espesa maraña de corrupción que involucraba a médicos, funcionarios y dirigentes sindicales, apuntó sus duras críticas a la obra social de los jubilados y expresó que el país necesitaba de su muerte para tomar conciencia por la situación que atravesaba.
Hastiado de esperar ayuda para su fundación cardiológica e indignado con la dirigencia política, se disparó un balazo en el pecho con su revólver Magnum calibre 357, en su domicilio de Barrio Parque.
Según sus amigos, Favaloro fue, además del precursor en la cirugía cardiovascular con la técnica quirúrgica del by-pass aortocoronario y el autor del primer trasplante de corazón en la Argentina, una persona plenamente comprometido con lo social.
"Un hombre puede cambiar la cardiología de un país y del mundo, lo que no puede hacer es modificar las estructuras corruptas de una sociedad", reflexionó su biógrafo, Carlos Penelas.
El escritor y amigo de Favaloro recordó, en diálogo con La Nación que "Compartiamos nuestro gusto por la música, por Zitarroza y por Atahualpa Yupanqui.
Con él se podía hablar de cualquier tema, de fútbol, de mujeres, de historia, de política.Yo le hablaba de Sarmiento y el de San Martín".
Penelas dijo que al médico le angustiaba no conseguir una salud para todos y que la comercialización de la medicina y la desnutrición eran temas que no lo dejaban dormir.
"Luchaba contra el populismo y la dictadura, contra el facilismo y la falta de responsabilidad", indicó. "Podía cambiar la cardiología, pero no modificar las estructuras corruptas de una sociedad"